sábado, 12 de julio de 2014

Educación Moral, su importancia en la sociedad, fines y propósitos



Educación Moral, su importancia en la sociedad, fines y propósitos
   Nos parece menester definir la educación moral antes de conocer su importancia para la sociedad. Podemos definirla como un proceso de aprendizaje que permite a los estudiantes y adultos en el ámbito de la docencia, comprender, poner en práctica y mostrar interés por los valores éticos fundamentales.
De los valores éticos fundamentales como el respeto, la justicia, la virtud cívica, y la responsabilidad, se forman las actitudes y las acciones que son propias de las comunidades y que van a servir de bases de la sociedad.
La educación moral nos permite crear buenos hábitos, modifica nuestra forma de pensar y actuar coadyuvando en el adecuado proceso integrador en la sociedad.
Que mejor ambiente para la educación que las aulas, en las escuelas, debe darse continuidad a un proceso educativo que debió iniciarse en el hogar, la educación moral debe abordarse de manera integral de modo que se abarquen las cualidades emocionales, intelectuales y morales de una persona y un grupo. Debe ofrecer múltiples oportunidades a los estudiantes para conocer, discutir y practicar conductas sociales positivas. El liderazgo y la participación de los estudiantes son imprescindibles para que la educación moral se incorpore a las creencias y las acciones de los estudiantes.
La importancia de la educación moral consiste en formar individuos, pero también ciudadanos; aunque se mantiene la autonomía de sus miembros, imparte modelos
de ciudadanía a la vez nacional y universal, configurados en las características siguientes: autonomía personal, conciencia de deberes y derechos que deben ser respetados, sentimiento colectivo en visión y misión, local y universal.
La educación moral busca formar criterios de convivencia que refuercen valores como la justicia, la solidaridad o la cooperación, además de convertirse en un ámbito de reflexión individual y colectiva. Los valores, que nos enseña la educación moral, le dan a los individuos la capacidad para mantener un equilibrio emocional, para sentirse realizados y plenamente felices.
        La educación tiene como fin prioritario el preparar para la vida a los niños y niñas y a los jóvenes, entendiendo por esto que los capacitará para acceder al mundo laboral. La educación moral que convierte a los individuos en personas, en ciudadanos locales y universales, en seres libres, sociables, felices y responsables.
    Tiene como objetivo principal dotar al individuo de los conocimientos básicos que le permitan adquirir la autonomía y la orientación  racional imprescindibles para enfrentarse a diversas situaciones, así como las habilidades sociales para resolverlas. También es el eje  socializador, puesto que su objetivo principal es ayudar al individuo a integrarse a la sociedad permitiéndole ser creativo, crítico y transformador. La educación moral dentro del contexto de una sociedad democrática y plural, pretende que cada sujeto sea el autor de su propia historia, para lo cual debe tener en sus manos la responsabilidad y la toma de decisiones
    La educación no se debe limitar a la adquisición de conceptos y conocimientos de académicos vinculados a la enseñanza tradicional, también debe incluir otros aspectos que ayuden al desarrollo del individuo, por ejemplo las habilidades prácticas, las actividades y los valores. La educación moral permite enfrentar las responsabilidades en la sociedad actual y del futuro, una sociedad pluralista, en la que nuestras creencias y valores deben coexistir con las creencias y valores de los demás.


     El propósito último de la educación moral es el perfeccionamiento de la persona, por la educación, para equilibrar sus dimensiones constitucionales a fin de que los niños y jóvenes consigan la armonía corporal y emocional consigo mismos, la armonía con los demás,  así como encontrar un sentido existencial global de sus vidas. 
 

Referencias

martes, 24 de junio de 2014

Minería ilegal versus Ambiente



Minería ilegal versus Ambiente
Por: Jacquez Hendrickx


            La noticia que hay minerales y metales preciosos con la posibilidad de riqueza fácil y rápida, junto con una deficiente vigilancia (fronteras muy amplias y personal militar escaso) hacen de las zonas más vulnerables de nuestro país un paraíso para la minería ilegal.

Destrucción de bosques y tierras

            La minería ilegal, destruye no sólo los bosques, sino también la tierra. Esta es una práctica que produce un daño ambiental de proporciones inmensas, aquí ocurre un proceso de destrucción en cascada, un elemento va arrastrando a otro en su caída, hasta producir zonas sin posibilidad de sustentar algún ecosistema.
            Estas actividades de minería sin control, comienzan con talar y construir vías de acceso hasta donde se va a realizar el proceso de extracción. La destrucción de la vegetación deja sin alimentación, vivienda y refugio a muchas clases de animales, por lo que una gran cantidad están condenados a morir; la diversidad de especies de flora y fauna se ve comprometida. El suelo queda inservible, al destruir las capas que sirven de sustento a los diversos tipos de vegetales, por otro lado está el tema de la contaminación al emplear ciertos químicos, principalmente el mercurio, el cual se deposita y se puede mantener como fuente de contaminación durante muchos años.

            Los indígenas, habitantes autóctonos de esas tierras también se ven afectados por dichas actividades: la destrucción de su hábitat afecta su modo de vida y costumbres ancestrales. Repercusiones en su salud ya que al vivir durante tanto tiempo aislados de otros grupos éticos no poseen defensas (anticuerpos) contra enfermedades, que al ser llevadas a su entorno por los foráneos causan estragos entre los pobladores originales, por otro lado la contaminación con metales pesados y otros químicos.
            ¿Cuál es el origen de este problema? No es otro que el afán de riquezas, el deseo de lucro y satisfacción personal por encima de todo lo demás, no parece existir ni un poco de remordimiento por los daños ocasionados (la mayoría de carácter irreversible). 
       Hay gran cantidad de riquezas (principalmente oro y diamantes, pero no son los únicos, también hay otros minerales, madera, fauna exótica, etc.), lo aislado y escasamente poblado (permiten construcción de pistas de aterrizaje para el narcotráfico) hacen que cada vez más personas se desplacen a estas actividades ilegales. Los daños son cuantiosos y las áreas deforestadas alcanzan grandes dimensiones con la consecuente merma de nuestro pulmón vegetal y aumento del calor irradiado a la atmósfera, ya que al carecer de vegetación actúan como espejos gigantes.


Gran zona de deforestación en el parque nacional Canaima.

            Ante la disyuntiva de nuestro planteamiento inicial de Minería ilegal vs ambiente, parece que va ganando la minería ilegal, y no es por falta de legislación ni por carencia de promesas que las mismas se harán cumplir, el principal obstáculo es la falta de voluntad, pero todavía estamos a tiempo de evitar un daño de proporciones gigantescas, y las herramientas están a nuestro alcance, debemos hacernos oír por las autoridades competentes, denunciar tanto a infractores como a funcionarios que se hacen la vista gorda por un porcentaje de tan sustancial ganancia, fomentar campañas informativas, motivar la participación de cada vez mayor número de personas, hasta lograr que el colectivo asuma este grave problema como en realidad es: un problema que nos afecta a todos.